China llenó un estadio de robots en su Olimpiada mundial.

Mientras los robots daban un exhibición impresionante, miles de programadores perdieron su empleo. Del pla

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    ¡Hola! Ya es lunes 31 de agosto de 2026, y faltan 122 días para que se acabe el año.

    ¿Qué impresión te dejó ver a miles de robots en una olimpiada?

    Yo todavía no me puedo quitar de la cabeza la imagen: 666 equipos y 2,056 robots corriendo, boxeando, jugando fútbol y hasta bailando dentro del Óvalo de Velocidad Nacional de Beijing, el mismo estadio de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022.

    Fue la segunda edición de los World Humanoid Robot Games, casi cuatro veces más robots que la primera edición hace apenas un año, cuando compitieron 280 equipos con poco más de 500 máquinas. Lo que casi nadie contó junto a esas imágenes es la historia de Fei Zhaojun.

    Fei tiene 40 años, vive en Beijing y llevaba años como programador de nivel intermedio. Según el reportaje de la agencia AP, firmado por Chan Ho-Him y Fu Ting, un día su jefe le preguntó, casi de pasada, si la inteligencia artificial podía reemplazar a los programadores humanos. Dos semanas después, Fei fue despedido junto con otros 160 colegas. En su reacción no hay drama de telenovela, sino mas bien la resignación: "los trabajos de programadores de nivel intermedio son esencialmente reemplazables en la mayoría de los casos," le dijo a la AP, "incluso si es un desastre que lleve a reemplazar a todos los humanos, en esta etapa tienes que usarla, porque todos los demás ya la están usando." Hoy graba videos cortos sobre la vida de gente común; todavía no gana dinero con eso, pero espera que le sirvan a alguien más.

    Fei no es el caso más golpeado del reportaje: Du Qinchun, traductor en Chengdu, entrena modelos de IA con tarifas que "se cortaron a más de la mitad comparado con hace años," y Wang Zhicheng perdió su lugar como guionista cuando la productora donde trabajaba despidió a la mitad de su equipo.

    Para tener un mejor contexto, de los 666 equipos, 641 eran chinos, según el conteo de AI in China. No fue una olimpiada mundial con anfitriona china, fue una vitrina nacional que decidió llamarse olimpiada mundial, y eso importa más que cualquier coreografía, porque muestra qué tan lejos está el resto del planeta de construir algo comparable hoy mismo. Ningún país se le puede acercar a China en este momento en este avance tecnológico.

    Hay que entender que este despliegue de innovación no es entusiasmo pasajero ni la apuesta de una sola empresa. El 15º Plan Quinquenal de China, vigente entre 2026 y 2030, nombró a la robótica humanoide industria estratégica, al mismo nivel que semiconductores y vehículos eléctricos, con la meta de despliegue masivo en manufactura, salud y cuidado de adultos mayores para 2030. En la manufactura esa meta ya dejó de ser futuro: UBTECH acumuló más de 800 millones de yuanes en pedidos desde que arrancó producción en masa en noviembre de 2025; Galbot opera su robot S1 dentro de una planta de baterías de CATL desde abril, y en junio anunció que escalará ese despliegue; AGIBOT ya controla 44% del mercado global de robots humanoides, con un crecimiento de 562% frente al año anterior, según la firma Smart Analytics Global. Esto más que una fábrica probando un experimento costoso, es un país decidiendo, con presupuesto de Estado, quién construye la próxima década de manufactura.

    No sé qué va a pasar con Fei Zhaojun, si va a encontrar otro trabajo escribiendo código o si va a reinventarse en algo que un robot todavía no sepa hacer bien. Lo que sí sé es que la pregunta que de verdad importa no es si los robots van a llegar a las fábricas o a los hogares mexicanos, en Estados Unidos ya prohibieron su importación, los robots van a llegar a México en los diguientes 24 meses a las empresas de manufactura y posiblemente a hogares, lo dice un plan a cinco años con presupuesto estatal detrás.

    ¿Cuál será el impacto de esta ola de robatización en las empresas, empleo y la economía de las familias?

    Aún no hay respuestas a todas estas interrogantes. Lo que si se nota en China es que la robotización y la IA estan dejando a muchas personas sin empleo, algo que no parece que tenga un fin próximo, sino mas bien es una tendencia que está en sus etapas tempranas.

    Un aplauso y un despido pueden compartir la misma semana. No es casualidad.


    🎥 Si quieres ver las escenas de las que hablo:

    https://www.bloomberg.com/news/videos/2026-08-22/scenes-from-the-2026-beijing-world-humanoid-robot-games-video

    📌 Una aclaración que me parece importante: en este texto conviven dos fenómenos que no son el mismo. Los robots humanoides de Beijing están, sobre todo, entrando a fábricas para hacer trabajo manual; a Fei Zhaojun no lo reemplazó un robot, lo reemplazó software de inteligencia artificial para escribir código, el reportaje completo de la agencia AP está en apnews.com. Y sobre cuántos programadores han perdido su empleo o visto caer su salario en China por esto, con esa precisión, no existe todavía una cifra agregada confiable. Lo que sí está documentado es que Alibaba redujo su plantilla 34% en 2025 —aunque parte de esa caída viene de vender negocios de retail, no de recortar por IA—, mientras Tencent, en el mismo periodo, creció 5%. La curva real todavía no es tan nítida como el estadio de Beijing la hace ver.


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    Un fuerte abrazo, Gustavo García Alvarado | Director General | Axon Impact